EL MITO SOLAR, EL ENEAGRAMA Y EL PROCESO DE INDIVIDUACION

AUTOR: Alberto Chislovsky     2013, Ed. Fundación Centro Astrológico de Buenos Aires, 248 páginas


INDICE

Prefacio del editor 7

Prólogo del autor 9


INTRODUCCION 17

El Mito Solar, el Héroe y el Proceso de Individuación 19

La progresión simbólica siguiendo el curso diario del Sol 25

Gráfico de la Carta Natal de C.G. Jung 29


PRIMERA PARTE

C.G. Jung y su Proceso de Individuación 31

C. G. Jung y su vínculo con el arquetipo Femenino 35

La confrontación interna con el Ánima 37

Los Siete Sermones a los Muertos 55

Mandala e Introyección 58

El Ánima Sophia 62

El Torreón 63

El último estadio en la confrontación con lo Femenino interno 65

El Sueño Final de 1927 y El Mandala de 1928 68

Recapitulación 71

Gráfico de la Carta Natal de F. Nietzsche 77


SEGUNDA PARTE

Nietzsche: El Rey Sol Herido 79

Primera Serie 80

El Desarrollo del Proceso 84

Segunda Serie 85

Tercera Serie: La Preparación de la Ruptura 88

Cuarta Serie 94

Los Años de Universidad 96

Quinta Serie 100

Los Diez años como Profesor en Basilea y Richard Wagner 104

Sexta Serie 107

Séptima Serie 108

La Ruptura con Wagner y la Crisis Posterior 113

Octava Serie 115

Los diez años como filósofo errante 120

Lou Andreas Salomé y la relación con lo Femenino 124

Zarathustra 126

Novena Serie 127

Hacia el Abismo 133

Décima Serie 134

A modo de síntesis 142


TERCERA PARTE

El Eneagrama y la Progresión Solar 145

Introducción 145

Orígenes y Simbolismo del Eneagrama 146

La Ley de Siete y el Eneagrama 148

La Progresión Solar en el Eneagrama 151

El Ciclo de 60 años 154

Gráfico de la Carta Natal de G. I. Gurdjieff 163


CUARTA PARTE

Georges Ivanovitch Gurdjieff 165

Introducción 165

La carta natal de Gurdjieff 167

El Ciclo del Eneagrama 169

Punto 2: Mercurio (13 años 4 meses) 170

El Primer Choque y el Inicio de La Segunda Octava 173

Cuarto Punto: Venus (26 años 8 meses) (Segundo Punto: Luna, Segunda Octava) 175

La Tercera Bala Perdida y el Punto 5: Marte (33 años 4 meses) 177

El Segundo Choque 181

El Punto Siete: Júpiter (46 años 8 meses) 184

El Punto Ocho: Saturno (53 años 4 meses) 187

El Punto 9: Sol Urano (60 años) 192

La Segunda Vuelta al Punto Uno: Luna-Neptuno (66 años 8 meses) 200

Punto 2: Mercurio-Plutón (73 años 4 meses) 204

Regreso a París y Final 213

Resumen de los momentos clave expresados en el Eneagrama 215


QUINTA PARTE

Consideraciones Finales y algunas Reflexiones Teóricas 219

Bibliografía General 243

 

PROLOGO DEL AUTOR

Este libro es el resultado de varios afluentes confluyendo en su realización. La primera de estas vertientes fue una de las conclusiones teóricas de mi primer libro Jung y el Proceso de Individuación. En ese libro exploré la crisis de mitad de vida del propio Jung y cómo, a través de su propia experiencia, coagula los principales hitos de su psicología.

El material usado allí había sido, en forma principal, el capítulo de su autobiografía Recuerdos, Sueños y Pensamientos, denominado el “Análisis del Inconsciente”. Este material fue amplificado con aportes de discípulos o biógrafos sobre ese período poco documentado de la vida del psiquiatra suizo. Siguiendo sus enseñanzas acerca del método de amplificación (por el cual se amplían los significados con material de la simbología y mitología universal), rellené los huecos faltantes del escueto material con el simbolismo astrológico, lo cual resultó muy fructífero en la comprensión del proceso.

De todo el simbolismo onírico y sincronístico vivenciado por Jung pude concluir que “el proceso corresponde a la aventura mítica del héroe y su simbolismo solar” y, por lo tanto, “el proceso de Individuación es una reformulación del primitivo mito heroico “ y solar.

Siendo la Astrología Occidental de naturaleza solar, el paso siguiente a esta conclusión fue que “como nos muestra el simbolismo astrológico, todos los seres humanos tenemos el sol-símbolo en nuestro interior. Todos tenemos la posibilidad de realizar esta tarea (la de la Individuación), de seguir nuestro propio camino heroico (héroe: señor) gobernando nuestras vidas y haciendo nuestro aporte a nues-tros semejantes y a la sociedad, por pequeño- y no menos importante- que fuera”

La paradoja con la que me encontré luego de estas conclusiones era que la propia Astrología Occidental no contaba con un ciclo propio solar para mostrar este proceso. En mi libro había utilizado el ciclo de Saturno, dada la condición de gobernante de tema de la carta natal de Jung (Ascendente Capricornio, Saturno en Acuario casa I). Allí había propuesto una analogía alquimista: el viaje del Yo-Con-ciencia (Ascendente-Saturno) partiendo del plomo de la personalidad (Saturno) para alcanzar la integridad del metal noble: el oro solar de la Individuación (Leo, Sol en VII).

Mis propias conclusiones no coincidían en forma plena con las herramientas utilizadas. Me pregunté si esta falta de un ciclo solar correspondía con lo planteado por el sabio suizo acerca de que el Proceso de Individuación era algo fuera de lo común, un proceso “contra-natura”, de allí que esta ausencia fuera un reflejo de ello. Parecería una pervivencia de los orígenes astrológicos, donde sólo se la utilizaba en los personajes solares (gobernantes, reyes y grandes personalidades), los únicos protagonistas de la Historia, como ocurría con los Faraones del Antiguo Egipto, encarnación del dios Ra, el Sol.

También me pregunté si la Astrología, con este descuido de lo solar, reflejaba la masificación de la sociedad moderna (de allí la importancia del ciclo Lunar progresado) tecnológica (la contracara colectivizante de Urano), dependiente de la proyección solar en líderes políticos, religiosos, artísticos, etc.

Pero más allá de la realidad de estos cuestionamientos siempre hubo individuos que buscaron adentrarse en su interior e iluminar el cielo estrellado, la “scintillae” alquimista, la negra sustancia arcana dentro de todo ser humano, cuyo cielo estrellado exterior es un reflejo. Unos años después, luego de probar varios sistemas encontré una dirección simbólica, un ciclo solar que parecía reflejar esta eterna búsqueda trascendente de algunos seres humanos por develar el sentido de su existencia. Presenté algunos trabajos preliminares en el 2005 y 2008 en diferentes congresos en Argentina y España.

En el año 2009 surgió, en forma sincronística, la otra vertiente para poder extender la investigación acerca del ciclo solar. Los familiares de Jung accedieron a la publicación íntegra del misterioso “Red Book”, una elaboración y selección del propio Jung de su incursión en el Mundo Interior y la confrontación con las figuras del Inconsciente Colectivo.

El material presentado, aunque incompleto, llenaba bastantes huecos faltantes en los anteriores escritos junguianos acerca de ese peculiar período. De esta forma, la primer parte de este libro es una reelaboración de mi primer libro con el objeto de comprobar en forma empírica mi conclusión anterior acerca de la interrelación del Mito Solar Heroico, el Proceso de Individuación y ahora sí un Ciclo Solar sincronístico reflejándolo en el simbolismo astrológico.

La segunda parte es la confrontación de la técnica solar con un Proceso de Individuación fallido, cuya influencia en C. G. Jung marcó, con su ejemplo, aquello de lo cual debía cuidarse en su incursión en el Mundo Interior. Se trata del filósofo F. Nietzsche. El ciclo Solar me permitió aventurar una hipótesis coherente acerca de la evolución/involución de su proceso.

La tercera vertiente de este libro surge en primer lugar de una pregunta que no podía contestarme acerca de ciertas edades arquetípicas presentes en los ritos iniciáticos de las distintas tradiciones culturales y religiosas: los 13 años, los 20, los 40 y los 60 años . Debería incluir los 33 años, pero es la única a la que justamente la Revolución Solar de esa edad, sin excepciones, refleja otorgándole su particular importancia vital (además del Sol, se repite la misma estructura de casas del nacimiento).
Estas edades tan importantes en el simbolismo tradicional no hallaban correlatos aplicativos a todos (salvo los 33 años) en las técnicas cíclicas astrológicas individuales, con las excepciones mencionadas.

Me pregunté si, dada la importancia de estas edades, no estarían ligadas de alguna manera, mostrándonos hitos del Proceso de Individuación tal como lo reflejarían las diferentes tradiciones.

Allí, cerrando la estructura cuaternaria, confluyó el cuarto afluente. Siguiendo con el patrón arquetípico cuaternario, el más desconocido y misterioso: el símbolo introducido por G. I. Gurdjieff: el Eneagrama, la división del círculo en 9 partes. En la obra de uno de sus discípulos Rodney Collin, El Desarrollo de la Luz, este autor incluía un Eneagrama con los planetas hasta Neptuno y su utilización en el esquema evolutivo particular de las escuelas del Cuarto Cami-no. Este es un opus alquimista “contra natura” vinculando la evolución con la tradicional “Música de las Esferas” astrológica -coincidencia significativa- a la llamada escala u octava lateral del Sol.

La inclusión de este símbolo y las peculiares enseñanzas de esta “Música de las Esferas” desarrollada por Gurdjieff, completó el cuadro, agregando además otras edades significativas. Por ello, la tercera parte está dedicada al estudio de la vida del propio Gurdjieff para intentar demostrar la veracidad de este desarrollo.

En la cuarta ý última parte estarán incluidas algunas reflexiones teóricas y comparaciones, desde la perspectiva del Eneagrama, de todos los desarrollos anteriores citados.

Una última recomendación al lector es que le ponga la misma atención a las notas al pie de página que al texto principal. Ellas son tan importantes (en algunos casos más aún) como el texto principal. Sólo se han separado para facilitar la lectura y no abrumar al lector con la multiplicidad de datos.

Alberto Chislovsky




 

 

Alberto Chislovksy  es psicoterapeuta junguiano con estudios de grado en música en la Universidad del Social Argentino y de postgrado en Estudios Orientales cursados en la Universidad Maimónides. Astrólogo recibido en el CABA (Centro Astrológico de Buenos Aires), donde actualmente está a cargo de los Seminarios de Psicología Junguiana y Mitología. Dictó cursos en el Instituto Jung de Buenos Aires, el Instituto C.G. Jung de Montevideo, la Fundación Jung de Buenos Aires, el Centro Aion de Buenos Aires/Bariloche y en el Centro de Terapias Transpersonales y Neo-Chamánicas, del cual fue director asociado. También en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda de Buenos Aires. Es profesor invitado en la carrera de sexología de la SASH (Sociedad Argentina de Sexología). Es autor de Jung y el Proceso de Individuación, de La influencia de la astrología en el pensamiento de C. G. Jung, de la novela-ensayo: Buenos Aires, Odisea Imaginal y coautor del El Camino del Centro y de diversos artículos de Psicología Junguiana y su interrelación con la Astrología y la Mitología.

 

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